Creo que, sencillamente, esta ha sido una de mis mejores lecturas en lo que llevamos de año. Hacía tiempo que lo tenía guardado en la estantería, mirándome con pena, hasta que finalmente decidí cogerlo y sumergirme en él. Y, creedme, ha merecido la pena.
Quizá en un principio pensaba que este libro iba a ser del montón, una historia llana y sencilla, sin nada especial que me marcaría. Pero, una vez lo empecé, ví lo equivocada que estaba. Esta historia está ambientada en un mundo muy especial, donde las autoridades deciden absolutamente todo lo que llegará a significar la vida de una persona. Su pareja. Su trabajo. Su hogar. Su familia. Su muerte. Quizás este hecho sea un poco espeluznante, pero creo que eso es exactamente lo que pretende la autora. En mi opinión este mundo no es demasiado ideal, y tampoco es el mejor de todos los libros que me he leído, pero creo que la autora le ha sabido dar muchísimo juego.
Aunque Cassia, en algún momento del inicio del libro me ponía de los nervios, ha terminado por encantarme, hechizarme. Explico lo primero. Creo que la evolución de este personaje a lo largo de la historia es increíble. Al principio, se dejaba llevar por la sociedad, se conformaba sin siquiera luchar por aquello que tanto deseaba. Pero, a medida que la historia avanza, sus ideales van creciendo y, como tales, su constancia y perseverancia, que es, posiblemente, lo que más me ha fascinado de ella.
E, igual que ella, están los demás personajes. Empezaré por Ky. Oh, Ky. No sabéis lo enamorada que he llegado a estar de este chico. Creo que este personaje es súmamente original. Me explico: aunque sí, vale, es el típico chico misterioso con un pasado traumático, su manera de pensar, de actuar, me ha parecido, sencillamente, extraordinaria. Creo que uno de los puntos más positivos de Ky es su cultura, su pasión por el arte y sus ganas de crear, de aprender y de enseñar. No lo sé, me ha parecido un personaje increíble.
Por otro lado, creo que no he terminado de aprofundizar ni empatizar con los personajes secundarios del libro. Ni los padres de Cassia, ni su mejor amiga y ni siquiera Xander me han llegado a tocar. Este último, de acuerdo, me ha parecido monísimo y súper buena persona, pero solo eso. Quizás el único personaje secundario con el que llegas a empatizar es con el hermano pequeño de Cassia, Bram.
Pero, dejando atrás todo lo anterior, la mejor parte del libro, sin lugar a dudas, es la maravillosa prosa de la autora. Su manera de escribir, rozando la poesía, han hecho de este libro una fascinante obra, adictiva a más no poder y, sobre todo, muy ligera. Además, la aparición de increíbles poemas hace la lectura un tanto profunda, y, a mi personalmente, que soy bastante romanticona, me ha encantado.
-Como tú -responde él prácticamente antes de que yo termine-. Como tú.
No nos besamos. No hacemos nada salvo esperar y respirar, pero aún así lo sé.
No entres dócil en esta buena noche,
que al final el día debería la vejez arder y delirar;
enfurécete, enfurécete por la muerte de la luz.
En resumen, creo que este libro ha sido una fantástica lectura, en el que he podido disfrutar de una preciosa pluma de la autora, con unos poemas que te hacen reflexionar y unas escenas de amor inolvidables. Aunque los personajes no te llegan a tocar del todo, los dos protagonistas acabarán por robarte un pedazo de tu corazón.
5/5
















